Entierro de las sardinas

El entierro de la sardina significado de la pintura

Representa la fiesta del Corpus Christi en Madrid el miércoles de ceniza. El tono y la actividad de la fiesta que muestra aquí la composición de Goya parece comentar el frenesí, en lugar de los aspectos celebratorios del evento. Hay una fuerte relación de este cuadro con las Pinturas negras, en el sentido de que se emplea un mayor énfasis en el trabajo rápido del pincel y en el contorno. También se oscurece el tono general del color y la colocación central de la figura de la muerte.
«El entierro de la sardina» es uno de los cuadros de la posguerra en los que el artista analiza a las personas bajo la influencia de la histeria colectiva. Esta escena de carnaval está inspirada en la fiesta real que se celebraba en Madrid en febrero, cuando, durante tres días de bailes, mascaradas y comportamientos irracionales, la gente podía vestirse de arlequín o de moro, llevar máscaras de animales, retozar por las calles y abordar a los transeúntes».
«El entierro de la sardina» trata el tema mucho más alegre de una fiesta popular. Es también uno de los más asombrosos virtuosismos que nos han llegado del pincel de Goya. Pocas veces Goya volvió a alcanzar tanta decisión en el toque. Cada pincelada es una maravilla caligráfica a la vez que describe con consumada precisión la expresión de los rostros y la carga emocional de cada postura o gesto. Hemos llegado aquí al punto de equilibrio perfecto entre los primeros cartones para tapices y las posteriores Pinturas negras. Toda la alegría desenfrenada de las primeras atrae la mirada desde la superficie del cuadro. Pero en el oscurecimiento de los colores, en la ambigüedad de los rostros (algunos de los cuales están literalmente enmascarados, mientras que otros, aunque desenmascarados, tienen toda la rigidez impasible de las máscaras) y, sobre todo, en los gestos y expresiones exagerados, se empieza a sentir el trasfondo oscuramente inquietante de la histeria colectiva que subyace en la fiesta. Bajo los cantos estridentes y los ritmos de baile entrecortados se esconde el torvo bajo ostinato que acabará por estallar con toda su fuerza en la turba aullante de [la pintura negra] La romería de San Isidro…»

Análisis de el entierro de la sardina

El entierro de la sardina es un óleo sobre tabla del artista español Francisco Goya, fechado habitualmente en la década de 1810. El título es póstumo y hace referencia al evento que culmina un carnaval de tres días en Madrid que termina el miércoles de ceniza. Los juerguistas, enmascarados y disfrazados, se dirigen bailando a la orilla del Manzanares, donde se enterrará una sardina ceremonial. Goya no ilustra el pez en el cuadro, ni el gran muñeco de paja, llamado pelele, del que cuelga; la pieza central es el «Rey del Carnaval», de oscura sonrisa.
[El Entierro de la Sardina] es también uno de los más asombrosos virtuosismos que nos han llegado del pincel de Goya. Pocas veces Goya volvió a alcanzar tal decisión de toque. Cada pincelada es una maravilla caligráfica a la vez que describe con consumada precisión la expresión de los rostros y la carga emocional de cada postura o gesto. Hemos llegado aquí al punto de equilibrio perfecto entre los primeros cartones para tapices y las posteriores Pinturas negras. Toda la alegría desenfrenada de las primeras atrae la mirada desde la superficie del cuadro. Pero en el oscurecimiento de los colores, en la ambigüedad de los rostros… y sobre todo en los gestos y expresiones exagerados, se empieza a sentir el trasfondo oscuramente inquietante

El entierro de la sardina hechos

Cada año se elige un nuevo tema, pero siempre hay una carroza y el desfile del Entierro de la Sardina, en el que los lugareños fingen estar en el «funeral» de una sardina, que es incinerada en una gran hoguera, lo que marca el fin de las celebraciones.El sol del invierno puede descongelar; NoticiasEl Carnaval llega a su punto álgido con el Entierro de la Sardina, un entierro simbólico de todos los pecados de la carne y el desenfreno general de los días anteriores.Viajes: Ponte los zapatos de tacón, papá; UN PROFESOR DE TRAVESÍA MUESTRA A IAIN MAYHEW LA SEMANA DE CARNAVAL EN TENERIFELos actos más destacados del carnaval de este año serán la Gala de Elección de la Reina del Carnaval (2 de marzo), el desfile callejero de apertura del carnaval (4 de marzo) con avena, bailarines y músicos; y el Entierro de la Sardina (9 de marzo).Noticias

Entierro de la sardina madrid

Es una costumbre un tanto extraña. Los locos días de carnaval se rematan con el solemne entierro de la sardina. Pero, ¿por qué los españoles entierran algo después del Carnaval, y por qué una sardina en particular?
Una cabalgata de payasos y juerguistas acompaña a una figura simbólicamente grotesca, que suele ser una sardina. La sardina se lleva a un lugar fuera de la ciudad y se entierra entre muchos gritos de gato y simulacros de luto. La ceremonia suele celebrarse el miércoles de ceniza (o, en nuestra época de trabajo moderno, el fin de semana más cercano).
Es un entierro simbólico del pasado. La ceremonia despoja al pasado, en un ritual de caos socialmente establecido, quemando el caos del carnaval y los largos meses de invierno, y dando paso desde las cenizas a un nuevo año, a una sociedad renacida y seria una vez más, lista para afrontar las dificultades del futuro.
Se considera que la ceremonia, en su forma actual, comenzó con Carlos III poco después de subir al trono de España en 1759. El rey Carlos era un solemne creyente en la tradición y fomentaba las fiestas locales antes de la Cuaresma con la condición de que los vecinos se entregaran a sus deberes religiosos después.

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